viernes, septiembre 09, 2005

Historias del señor Pérez y de su trágica lucha contra la burocracia.

La calle se veía larga, temible, solitaria.

El señor Pérez entró en el Edificio del Estado y se dirigió al primer empleado que encontró.

- Señor, tengo dos días sin comer.
Sin pronunciar palabra el empleado le mostró dos puertas. El señor Pérez entró por la puerta que decía "Hombres" . Se vió en una habitación vacía que tenía dos puertas marcadas "Niños" y "Adultos". El señor Pérez traspuso la segunda y se encontró en otra habitación vacía. Ahí los letreros en las puertas decían: "Nacionales" y "Extranjeros" Abrió la primera puerta el señor Pérez y de nuevo se halló en otra habitación que tení dos puertas señaladas con sendos letreros: "Hambrientos" y "Saciados".

A punto de desfallecer, el señor Pérez apenas tuvo fuerzas para abrir la puerta que le correspondía, la de "Hambrientos".
La abrió y se encontró en la calle.

La calle se veía larga, temible, solitaria...

Compartiendo opiniones

El problema empieza desde que decimos: "Padre Nuestro, que estás en los cielos...", y no "Madre Nuestra que estás en los cielos..."

Osea, la discriminación de la mujer empieza desde que atribuímos el sexo masculino a Dios, a quien representamos con figura de varón, incluídas barbas y todo lo demás. De ahí, entre muchos otros factores, deriva el hecho lamentable de que la mujer haya sido durante mucho tiempo - y en muchas sociedades todavía - un ser humano de segunda clase, lo mismo en el trato social que ante el derecho, y especialmente en la religión.

No hemos cambiado mucho desde la época en que Cicerón, en una de sus cartas, daba atenta consideración al problema de si la mujer tendría espíritu y mente racional o si sería sólo una criatura sui géneris reservada para el servicio y el placer del hombre.

Yo de mí sé decir que espero con impaciencia el día en que los mexicanos seamos capaces de no establecer entre la mujer y el hombre más diferencia de aquella que individualmente se produce entre ellos en razón de sus méritos personales. Que cuando alguien nos pregunte quién es más inteligente, el hombre o la mujer, preguntemos a nuestra vez, cuál hombre y cuál mujer.
Que no haya "sector femenil" en los partidos, como no hay "sector masculino" en ellos. Que las mujeres puedan oficiar los mismos ritos que ofician los hombres en los templos.

Sólo de este modo, junto con el hombre, y salvas las hermosas diferencias que con él tiene, la mujer podrá aportar a la vida comunitaria todo el rico caudal de que es dueña y señora, y que el hombre la ha obligado a guardar, y aún a ocultar...

Cambiando de Aires

Pues bien, como lo dice el encabezado, una parte de este blog fue redireccionada, asi que si habian entrado esperando leer las tristes reflexiones de un alma condenada y un corazon lastimado, les sugiero que se dirigan a la otra pagina, pues este blog se ha convertido en un espacio para la difusion cultural y la libre expresion....los asuntos del corazon los reservare para otros espacios, en los que no me limitare mas de decir lo que siento por nadie, sin importar las consecuencias.

Los viejos poemas, las tristes verdades y las humildes confesiones se encuentran a partir de hoy en esta direccion: www.elamorescupido.blogspot.com ... jaja, un juego de palabras que conjuga las 2 verdades mas grandes del amor.