domingo, julio 11, 2010

Por amor al arte

    Les saludo en esta ocasión con una recomendación musical. Hace algunas semanas me topé en internet con la música de esta bandita llamada The Radio Dept. En mi constante búsqueda por música chingona que no me distraiga a la hora de ponerme a chambear en la compu, me encontré con esta propuesta, que a mi me suena como si alguien se hubiera dedicado a reinventar la música de los ochentas. Suena parecido a muchas cosas que hemos escuchado antes, pero lo que a mi parecer le da un toque especial es, sin duda, la voz. Bien mellow, medio pachecona y muy adoc. En lugar de los berridos de huevo pellizcado acostumbrados en las rolas de esa época, que es lo que hace esa música insoportable para mi.

Me encuentro revisando detenidamente la discografía de esta banda, pero de momento recomiendo ampliamente el album que lleva por nombre Pet Grief. Si pueden conseguir el disco pienso que vale la pena escucharlo completo, para mi gusto está muy bien logrado, tiene un buen mood y está perfecto como música de acompañamiento para una amplia variedad de actividades.

Cabe advertir a todos los amantes de la música fuerte, rápida, escandalosa, que esto tiene muy poco que ver con eso, se trata más bien de música tranquila, pa'abajo, pachecona. Quedan advertidos.

Bueno, la producción del corto sigue en marcha. Esta semana grabaré las voces para poder empezar a trabajar de lleno en el aspecto visual. Quiero lograr primero el ambiente y contar la historia de manera que con sólo escucharla puedas imaginarla, para después complementar eso con la animación. Decidí también hacer uso de más bocetos y un poco menos de fotografía, para lograr un efecto más tripeado, darle un poco más de textura.

  Estas son solo unas pruebas realizadas con los bocetos del storyboard, pero la idea es la misma, combinar fotografía en los fondos y los escenarios con dibujos hechos a mano de los personajes y algunos elementos de la historia.

Creo que puede quedar algo muy fregón, pero no quiero adelantar demasiado hasta que ya esté realmente en post-producción.      

 Los dibujos finales estarán mucho mejor realizados, y creo que en combinación con el sonido y el movimiento se puede lograr algo bastante especial.

La historia en sí, a pesar de ser tan corta, está muy buena. Me produce una sensación muy particular cada vez que la leo, y me gustaría lograr lo mismo con este video. Ese es el reto.


Si lo consigo, probablemente comience a producir muchas de las historias que no he podido producir por falta de presupuesto y por limitaciones técnicas de esta misma manera, algunas a color, otras en blanco y negro, pero la mayoría por medio de la animación.

Es, después de todo, una parte muy importante de lo que quiero hacer dentro del arte, tanto en el aspecto de producción, como en cuestión de la técnica misma. Son mis verdaderos pininos, mis primeros pasos hacia algo mucho más grande. Mi entrada tardía al mundo del cine.                                                                                                                                                         

En el camino encontré muchas cosas con las que no estuve de acuerdo, y sigo sin estar de acuerdo, en la manera en que se hace el cine, y la concepción que se tiene de lo que solía ser un arte, que más bien se ha convertido en industria. Las barreras ideológicas y creativas que van implícitas al hablar de una producción cinematográfica, la falta de libertad, la mediocridad de la gente que no lo ve como arte, sino como chamba. Estoy de acuerdo, puede ser una alternativa de trabajo altamente remunerable, pero eso viene solo, si el arte es bueno. En cambio si se busca solamente hacer dinero y se deja de un lado el arte, difícilmente el éxito económico traerá consigo calidad artística.

Entiendo que el recurso permite tener acceso a mejor tecnología para así poder crear proyectos más ambiciosos, y eso es lo que yo veo como positivo en el flujo de dinero por medio del cine, pero no creo que deba de ser el eje central de esta disciplina, generar dinero. Y la verdad es que en los últimos años eso es todo en lo que se ha convertido hacer cine. Llenar las salas, superar las ventas de taquilla de las otras películas, regalías y productos coleccionables, sagas, acaparar el mercado es índice de lo exitoso que eres como productor dentro de la industria. Ya no importa el trasfondo de la historia, el tema, el sentimiento, el mensaje. Lo único que importa es el despliegue de tecnología y efectos visuales que saturan la pantalla por 120 minutos. Definición, resolución, velocidad, sonido; estos son los parámetros que definen a una película como buena o mala. La gente se ha acostumbrado a lo que han querido que se acostumbre, hemos sido condicionados para no pensar cuando vemos la tele o vamos al cine. Alguna vez han intentado hacer una tarea o completar una idea por escrito, o simplemente leer algo importante mientras ven una película o ven la tele? La tarea se vuelve casi imposible al sernos difícil mantener la concentración y  separar nuestra atención de la pantalla. Sé que algunos dirán que es absurdo intentar hacer una tarea o leer algo importante si se está viendo una película o la tele. Pero a mi me parece curioso lo difícil que resulta mantener la atención, es como si la pantalla demandara nuestra atención y fueramos demasiado débiles para resistir. No nos sucede lo mismo con la música, a pesar de que al escuchar música se activan más partes de nuestro cerebro, ésto no nos impide seguir pensando ni seguir con nuestras actividades.

Hemos sido condicionados. A la mayoría de las personas no sólo les resulta prácticamente imposible, muchos ni siquiera se dan cuenta, y otros han sucumbido a un estado todavía más alarmante. Al estar frente al televisor pierden todo deseo de formular un pensamiento y necesitan que la información se les dé por pedazos, masticada y procesada, para que de esta manera no tengan la necesidad de hacer el menor esfuerzo neuronal y aún así puedan entender la historia y "participar" en ella. Cuando le comento a la gente, "mis películas favoritas son las que me hacen pensar" muy a menudo les escucho decir "a mi me da hueva que me hagan pensar" o su variante "que hueva pensar". No puedo evitar reír muy adentro.

Sé que aún existe el otro público ahí afuera, el público al que le gustan los retos mentales, que aprecia el buen arte, y sé que el movimiento no está muerto, lo que pretendo es simplemente sumarme. Arte, por amor al arte.

Amor, Paz y Arte.

Hasta pronto viajeros,
AM