Sí, lo sé, ha pasado mucho tiempo desde la última vez que escribí, y no es que no haya tenido tiempo, que va! si tiempo es lo que me sobra por estos días, pero en realidad no ha sido tiempo que he invertido en mi escritura, de hecho, ahora que lo pienso, no he escrito nada, a excepción de unos breves pensamientos que escribí ayer, basándome en un diálogo que sostenía en mi cabeza con mi alter ego, pero la neta es que hace mucho que no escribo, y comenzaba a extrañarlo.
Puede ser porque en estos días mi vida se ha reafirmado en tantos sentidos…¿cómo explicarlo? Todos sabemos que no aparento ser una persona demasiado activa (osea, que soy un güevón) y que muchas veces parece que no estoy haciendo nada con mi vida, pero sepan que se equivocan. Tengo mi propio ritmo y mi propio método para alcanzar mis metas, y prefiero no correr y hacer todo a su tiempo, pero el punto es que siempre consigo lo que me propongo, de maneras muy poco convencionales, por lo general, tan poco convencionales que la mayoría de las veces, la poca gente que cree en mí llega a dudar, o de plano pierden toda esperanza.
En fin, la razón por la que menciono esto, es sólo porque estos meses, desde que salí de la prepa, los he dedicado a vivir como yo considero que debería vivir en este momento, sin importarme mucho lo que el resto de las personas piensen o digan, y vaya que ha sido una época muy chingona. El viaje al Sur empezando el año, de hecho a finales, nos fuimos el 27, iba a escribir todo el trip cuando llegué porque estaba muy emocionado, pero se me fue el tiempo y poco a poco me fue dando hueva escribirlo todo, pero no es una historia perdida, hice un video, con partes de los trips que grabé durante las 2 semanas que estuvimos por allá. Hubo cosas muy chingonas, las playitas, la carretera, la fiestota de Año Nuevo en la playa (de a grapa) con los franceses locos, los fritos, la comida, la palomilla (como dicen por allá). El primer día del año aftereando en cerritos, el gordo Medina forjando y forjando, platicando de sus andanzas por el mundo. La playa era perfecta, el clima era perfecto, el sentimiento era perfecto, el sol, el bajón, el agua, las morritas.
Después de regresar a Ensenada, conocí a más bandita, empezamos a llevarnos bien, “cotorreo en el depa del francés” y así al poco tiempo salió otro viaje, de nuevo al Sur, pero esta vez sólo cuatro días. Valieron la pena, estuvo muy chingón.
Sobra decir que las experiencias, ambas, tuvieron un efecto en mí, digo eso de pasar temporadas fuera de casa, lejos de “mami”, y resolver las situaciones que se presentan, aunque en realidad no puedo decir que me quejo, he corrido siempre con la mejor de las suertes (toco madera) por ejemplo.
20 de Abril.
Por alguna razón, después de tanto pensarlo durante semanas, como que hubo una especie de bloqueo mental, y me olvidé por completo del concierto, pero en este día en particular, ví un volante en algún lado y entonces lo recordé: “tickets @: coachella.com” entonces entré a la página, el boleto, costaba $86dlls. Fuck! Hace mucho que no tengo tanta feria “disponible”- pensé. Y en eso, como caída del cielo, llegó a mí la solución. Mi tía necesitaba que alguien transcribiera una conferencia, que estaba en DVD, a un documento, como a manera de guión. Es algo absolutamente tedioso, pero lo interesante era que le urgía, y estaba dispuesta a pagar hasta $50dlls por cada video. Como sabe que yo no hago mucho por estos días me llamó para ofrecerme el dinero, acepté inmediatamente.
25 de Abril.
Después de una tediosa semana regresando, reproduciendo, pausando, transcribiendo una y otra vez los videos, me había ganado $100 dolarucos. Listo para el Coachella.
26 de Abril.
Me metí a la página para comprar mi boleto, orgulloso de no haberle pedido la feria a mi hefa, pero puta madre! Ya no había boletos. Mi hefa se awitó por mí y hasta buscó boletos de reventa, le agradecí el detalle.
27 de Abril.
Después de mucho meditarlo, acabé convenciéndome de que lo mejor sería ir hasta allá, después de todo, tenía que haber al menos UN boleto a la venta, imposible que estuviera completamente agotado. Además, unas morras se habían apuntado a lanzarse conmigo y pagar la gota y las casetas. Al putazo!
29 de Abril.
Decidimos que lo mejor sería irnos desde el sábado para estar desde temprano el domingo y disfrutar de todo el día en el evento. Salimos tarde, no llevábamos prisa en realidad, solamente deseaba con todas mis fuerzas correr con suerte y encontrar un boleto, sólo uno. Después de muchas distracciones y desviaciones nos dirigimos a Coachella. Llegamos ya de noche, ninguno de nosotros sabía en realidad a donde íbamos, sólo sabíamos que estábamos cerca. Ubicamos el concierto y pretendíamos acercarnos al campamento con la esperanza de encontrar espacio para pasar la noche, pero a unas cuantas cuadras del lugar, la policía comenzó a cerrar las calles y a desviar los vehículos. Estaba cansado de haber manejado todo el día y comenzamos a buscar hoteles, después de todo, dividiendo la cuenta entre cuatro, ¿qué tan caro podía salir? Supongo que no contábamos con que todo estuviera reservado, y quiero decir TODO, no había habitaciones por menos de $160dlls, habitación sencilla, en un motel de mala muerte, administrado por un hindú y su esposa, pinches putos, son bien culeros esos cabrones. En fin, después de dar vueltas y vueltas en como 5 condados a la redonda y no recibir más respuesta que “No Vacancy” acabé dándome por vencido y estacioné el carro en un área de descanso, donde otros que compartían nuestra suerte descansaban, y ahí pasamos la noche.
30 de Abril.
Afortunadamente, por ser un área de descanso establecida, contábamos con los servicios básicos como agua potable y baños limpios, en los cuales pudimos lavarnos la cara y los dientes aplicarnos un poco de desodorante, y cambiarnos la ropa interior, es curioso lo fresco que esto te hace sentir, y cuando uno está en el desierto, es importante sentirse fresco. Fuimos a un restaurantillo que vimos al lado de la carretera y desayunamos, al salir, encontramos un trato muy chingón en un hotel que estaba a un lado del restaurante, por $50dlls podíamos poner nuestra casita de acampar en cualquier lugar con pasto del hotel, y además, teníamos derecho a usar un baño con regadera, agua gratis toda la noche y desayuno por la mañana, aprovechamos el trato y nos dirigimos al concierto. Creo que hasta este punto mis compañeras de viaje ignoraban que yo no traía boleto, fue hasta que les dije: “pues en caso de que yo no encuentre boleto, me devuelven la feria de lo del hotel (mi parte) y con eso echo gota y me voy”, creo que hasta entonces comprendieron que yo iba a rifármela.
Salí del hotel siguiendo unos letreritos que muy atractivamente proponían “Free Event Parking” pensé: no tengo que pagar estacionamiento, perfecto! Y en realidad iba siguiendo aquellos señalamientos sin considerar que tan lejos o cerca del concierto me llevaran, supuse que habría alguna manera sencilla de llegar, cuando lo vi. Un cabrón por el que no hubieras dado ni un peso, se veía malandro, caminaba sin camiseta, bañado en sudor, escuchando música en unos audífonos, al lado de la carretera, bueno, de la calle, sosteniendo un boleto como si fuera cigarro, no gritaba ofertándolo, no hacía panchos, algo en su discreción me dio una buena vibra, “si no hace mucho pedo al respecto, algo teme, o algo tiene” lo detuve con una seña.
Me apresuré y salí del carro, inmediatamente asumí la actitud de hombre de negocios, contaba con los 100 lucas que yo había ganado y otros 100 de colchón que mi jefecita me había dado con la esperanza de que el dinero no fuera un problema. Una sonrisa puteada se dibujaba en su rostro, noté que era latino, y me aventuré a preguntar “hablas español?” (uno nunca sabe) “Simón compa” Una cosa llevó a la otra y por alguna razón acabamos cotorreando, resultó que el cabrón había vivido como 10 años en Ensenada, se veía como ese tipo de persona que podría timar a otra, y entonces empezó el business, “mira compa – me dijo- tu sabes cuanto vale esto”. Señaló el renglón en donde claramente se leía $86.00, yo sólo pensaba 100, 110, 115, 120 es lo máximo que pagaría, cuando de repente me dice: “dame $50”
Ehhh?! No puedo imaginar lo estúpido que me ví, la cara que he de haber puesto, no lo pude creer…”ci-cincuenta?” Cómo le iba a hacer? En mi cartera traía dos billetes de 100, no había forma en que le diera el billete y le pidiera luego 50 de cambio, digo, después de todo era un parote, con todos los boletos agotados, el día del evento, y así nomás, sin que yo tuviera que regatear, a menos que fuera falso. Le pedí que me esperara, que iba por el dinero, y me apresuré al carro, les pedí a las morras los 50 exactos y uno de los boletos, para compararlos. El código del evento era el mismo, había algunas letras diferentes pero todo parecía normal, hasta las letritas de atrás eran perfectamente legibles, lo único misterioso, era que casualmente había una gotota de sudor en el puro código de barras, demasiado placoso. Espero no estar tirando 50 dólares a la basura pensé, y le dí el dinero.
En la puerta del evento, esperaba de alguna manera que el código de barras no importara, que sólo rompieran el boleto o algo, pero resultó que el código de barras era lo único que importaba, pues con unas pistolitas escaneaban tu boleto e inmediatamente detectaban si era falso, debo admitir que estaba bastante nervioso, esperaba más que otra cosa escuchar esas palabras: “You’re ok” dijo el guardia de la entrada “cool shirt” recalcó.
Una vez adentro no pude creer que mi suerte fuera real, estaba adentro, no había nada que pudiera salir mal ya, y sólo había gastado 50 dólares por ello, como siempre, me esperé hasta el último momento, confié sólo en mi suerte y mi karma no me dejó abajo. Las morras no podían creerlo, de hecho, hasta la fecha a la gente le costaría trabajo creerlo si no fuera yo quien se los cuento, todos dicen lo mismo: “es tu suerte cabrón” Fue un día espectacular, Kristina Sky, Matisyahu, Stelastarr*, y muchas otras bandas, la neta a Paul Oakenfold no lo pude ver, aunque tenía un chingo de ganas, y a Madonna no me dio la gana verla. Pero lo más chingón de todo, lo que se llevó la noche fue el presenciar algo tan increíble como Massive Attack telonéandole a nada menos que Tool. Ambas bandas se pasaron de lanza, fue lo mejor de lo mejor, honestamente, y sólo los que estuvieron ahí saben a lo que me refiero. En lo personal, disfruté más la presentación de Massive Attack que la de Tool, estábamos menos apretados, y además creo que se debió más a la impresión de la primera vez, a Tool ya los había visto antes, en un concierto de la gira del Lateralus, y fue muy diferente la verdad.
Pues a eso es a lo que me refiero con lo de la suerte, en general a eso, ahhh, y al hecho de que para aquellos que no lo sepan, mi sueño, es irme a Praga a estudiar cine, al menos eso ha sido desde que decidí que quería estudiar cine en Europa y tuve la fortuna de ir a sondear el territorio, ese sueño que para algunos no parecía estar persiguiendo en absoluto. Pues como mencionaba anteriormente, lo hacía a mi muy particular manera, a mi tiempo y bajo mis reglas, de tal forma y con tal suerte, que he sido aceptado ya en la escuela de mi elección, considerada como una de las mejores del mundo, en el mes de Julio para un taller de 4 semanas (no es la carrera) en el cual podré familiarizarme un poco más con todo ese rollo de la cinematografía, y de cierta manera probar la escuela, para saber si se ajusta a mis expectativas. El único problema era conseguir un boleto con tan poca anticipación a un buen precio, pero debo decir que la suerte me sonrió nuevamente, y hoy encontré justo lo que necesitaba.
De modo que me voy, me voy compitas, a perseguir el sueño de mi vida, al fin, no más espera, espero estén tan contentos por mí como yo lo estoy en estos momentos, no sé si esto es, si es mi partida y no vuelvo más, mi boleto vence en 3 meses, y para entonces tendré que decidir si me quedo o regreso, todo depende también de la suerte con la que corra allá, sé que no habrá problemas con el idioma, la escuela ofrece sus cursos en inglés, espero que todo salga bien, y que de alguna manera me inviten a quedarme en la escuela, que me hagan el paro pues, si no, ya veré como, pero de que la armo, la armo. Digo, prácticamente ya estoy allá, ya me aceptaron.
Así que como vieron, mi vida no ha sido tan plana y aburrida como para pasar horas frente a la computadora escribiendo mis aconteceres diarios, pero para aquellos que se preguntaban, esto ha sido de mí.
Saludos d(-_-)b
Te extraño tanto, amor.