miércoles, mayo 09, 2007

Mayo

Que buen mes ha sido, y que buena manera de celebrar mi cumpleaños. Confieso que llegué a pensar que lo pasaría solo, porque se acercaba el día y no había hablado con nadie de los planes para el fin de semana, desde la semana pasada. Se había planeado una peda macabra por motivo del cumpleaños de León, y del mío, uno era el viernes y el otro el sábado.

Pues con todo y que no había nada que hacer, nos decidimos a no quedarnos con las ganas y hacer la fiesta, como fuera, donde fuera. Intentamos ir primero al Big Yellow, más que otra cosa, por el precio de las bebidas. Pero obvio que en viernes resultó imposible conseguir mesa para 12. Resignados, decidimos ir al bar de la otra esquina, el Celtics. Un bar, que tiene como concepto temático el de un Pub irlandés. En este lugar, tan pronto nos vieron llegar, nos preguntaron cuantos éramos, pensamos que nos la iban a hacer de pedo igual que en el Yellow, pero en lugar de eso, nos dieron el mejor lugar.

Cheleamos agusto y empezamos a celebrar el cumple. Después salió un wey con una gaita y unos weyes con tambores y se pusieron a hacer algo muy loco ahí y nosostros nos pusimos a bailar riverdance...estuvo cagado.

Salimos medio pedos de ahí y fuimos a los tacos. Ahí recibí llamadas por mi cumpleaños, y hasta entonces me di cuenta de que eran las doce. Partimos hacia una fiesta de la cual nos habían avisado pero a la cual no nos habían invitado. Nos colamos y nos metimos de inmediato al elevador. Debíamos bajar unos cuantos pisos para llegar a la fiesta, pero nadie se fijó cuantos.

Cuando quisimos irnos no supimos a qué piso dirijirnos, subimos un piso y nos encontramos con los técnicos del sonido, quienes se cagaron de risa cuando nos vieron a todos adentro pedísimos. La puerta se cerró y comenzamos a subir. Pero no llegamos a la salida, así que bajamos para preguntarles a los del sonido, nos dijeron que picaramos E3, no era ahí. Cagados de la risa volvimos a bajar para preguntar de nuevo y volvimos a subir, y volvimos a bajar. Todos pedísimos, brincando en el elevador, traíamos un desmadre, mejor que el de la fiesta. Hasta que nos paniqueamos cuando veíamos sombras de policías que se acercaban al elevador en cada piso.

Finalmente dimos con la salida y salimos cagados de la risa y como pedos hacia los carros, no sin antes reportar en la caseta de vigilancia a unos weyes que andaban jugando con el elevador.

Salimos y fuimos a los Anafres con la ilusión de que nos dejaran entrar a pesar de que ya estaba cerrado. Como conocían al dueño, no solo entramos, sino que nos regalaron una botella de whisky y unas cubas que parecían cubetas. Nos pusimos más pedos. Ya para rematar nos fuimos a casa de León a ver la Vida es Turbia (una película que él hizo) y terminarnos las chelas.

El día siguiente fue más calmado, en parte por la cruda, en parte porque al día siguiente ibamos a Vive, en parte porque no había mucho varo. Pero igual estuvo bien.

Y pues el Vive fue el Vive, un festival de música con todo y todo, nos la pasamos hasta el dedo entre las chelas y el hiter. Las bandas estuvieron de madres....cafeta se la rifó y lo mejor fue que terminamos la noche en el backstage, tragando hamburguesas de a grapa y pisteando entre los weyes de zoé, jumbo, kinky, cafe tacuba, y un buen de raza.

Fue un muy buen cumpleaños.

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